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RS: ¿Qué se espera para el 2019?

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Tras un 2018 agitado, el año que comienza promete un ritmo similar. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible funcionan como hoja de ruta, pero las crisis económicas, humanitarias y climáticas que afectan hoy a cada país, definen la prioridad en la agenda de sustentabilidad local. Especialistas de distintas regiones anticipan los temas impostergables para el 2019.

El 2018 terminó con algunas turbulencias en diversos ámbitos que se vinculan directamente con el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarollo, diseñada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y por ende, con la implementación de la Responsabilidad Social a nivel local. Líderes de todo el mundo se reunieron a lo largo del año, en las ya conocidas conferencias internacionales para consensuar un rumbo en común frente a un futuro incierto y un mundo cada vez más complejo.

Así quedó claro con las palabras de Antonio Guterres, Secretario general de ONU, en su mensaje anual de 2019. «El año nuevo pasado, emití una alerta roja. Los peligros que mencioné aún persisten». Con este llamado instó a todos -gobiernos, organizaciones privadas y a cada uno de los ciudadanos- a «aprovechar nuestra última mejor oportunidad». ¿Cuáles son estos riesgos que con tanta vehemencia alerta Guterres? Principalmente el cambio climático que avanza día a día, divisiones geopolíticas e intolerancias que se profundizan en distintos rincones del planeta, un número récord de personas que se trasladan en busca de seguridad y protección y todo ello en un escenario donde la desigualdad está en crecimiento y un puñado de individuos posee la misma riqueza que la mitad de la humanidad. Frente a este escenario, la pregunta es: ¿Por dónde empezar?


Sin duda los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) contenidos en la Agenda 2030, lograron transformarse en la hoja de ruta para los 193 países adheridos. «Este es un gran Master Plan que se generó en Naciones Unidas, pero ahora es un plan a nivel nacional que estamos viendo cómo implementarlo» explicaba Tamar Hahn, Directora del Centro de Información de Naciones Unidas para Argentina y Uruguay en el marco del V Forum Nacional de Sostenibilidad, organizado por Lide Argentina, durante el mes de noviembre y que reunió a directivos de empresas, investigadores y referentes de los sectores publico y privado. 

A tres años del lanzamiento de los ODS se puede hacer un corte y revisar el rol que están teniendo las empresas en este ámbito. En Argentina, solamente un 32% de las compañías ya realizó un trabajo de alineación a esta agenda internacional. Si bien el número es bajo, en 2016 este porcentaje sólo alcanzó un 10%, según los datos que se desprenden del estudio “Empresas y Objetivos de Desarrollo Sostenible: Una Agenda Compartida”, realizado por Tres Mandamientos y Rigou Consultores, entre 153 organizaciones.

¿Cuales son los ODS que más importan en la Argentina? La investigación reveló que los primeros tres puestos lo ocupan: Fin de la Pobreza (ODS 1), Educación de Calidad (ODS 4) y Trabajo Decente y Crecimiento Económico (ODS 8) con 80%, 76% y 71% respectivamente.

Si bien el sector privado asumió un rol destacado en la tarea de alcanzar las metas de la Agenda 2030, los resultados por ahora no son favorables. «Argentina lidera la lista de paises donde ha crecido el hambre junto a Venezuela y Bolivia. Esta subalimentación y malnutrición viene acompañada de la obesidad, cada vez más presente en esta región por temas de pobreza en la niñez» indicó Tamar Hahn.

Tendencias para el 2019

Con los ODS como norte, a nivel interno, cada país, industria y organización delimita sus propios planes de acción. ¿En torno a qué tematicas girarán durante este año? Distintos especialistas coinciden en: Cambio Climático, Derechos Humanos y Respeto a la Diversidad y Género.

Desde España, en diálogo con Fonres, Germán Granda, Director General de Forética, asociación de empresas y profesionales de la responsabilidad social empresarial y sostenibilidad, sumó temas vinculados como la economía circular, la igualdad e inclusión social, el futuro del trabajo, la salud y el bienestar y remarcó la particularidad de este año que comienza: «Dichos desafíos seguirán muy presentes en un contexto en el que también estará en la agenda en Europa la necesidad de marcar el posicionamiento de la UE en materia de sostenibilidad, en un año de elecciones y Brexit». 

La mirada centroamericana aporta una reflexión que refuerza el rumbo de la RSE en los útlimos años. En opinión de Luis Mastroeni Vicepresidente del Consejo Consultivo Nacional de Responsabilidad Social de Costa Rica (CCNRS)  según explicó en diálogo con Fonres, «la agenda del 2019 deberá -sin duda- poner en el área de los riesgos, todos los temas que maneja la responsabilidad social (mapeo de públicos de interés, materialidad, diálogo con públicos, derechos humanos, ambiente, etc) y dejar de ver el tema como mera filantropía». «Las organizaciones están siendo más conscientes de que la filantropía y el asistencialismo, no resuelven nada y que necesitamos estructurar mejor estas acciones, para que realmente agreguen valor»  agregó el ejecutivo.

En linea con las dificultades económicas que se atraviesa en Argentina y en otros países de la región surgen como clave acciones en torno a los derechos más básicos. Entre las prioridades para las propias empresas, en primer lugar se ubica el Trabajo Decente y Crecimiento Económico (ODS 8), con un 70%; Producción y Consumo Responsables (ODS 12) con un 56% en segundo, y en tercer lugar y Educación de Calidad (ODS 4), con un 48%, segun datos del informe de Tres Mandamientos y Rigou Consultores. 

RSE en tiempos de crisis

El contexto socioeconómico no puede dejar de ser tenido en cuenta cuando se hacen especulaciones para el 2019. Al enfrentar una crisis económica, valores como el compromiso, la ética, solidaridad adquieren otro significado y muchas empresas instintivamente se inclinan a atender asuntos más urgentes que antes simplemente no existían.

El riesgo en estos casos, es que las organizaciones dejen momentaneamente de entender la RS como algo estratégico y vuelvan a etapas ampliamente superadas, donde no existía una mirada al largo plazo, involucramiento cierto ni medición de impacto. La manera de afrontar estas situaciones adversas, según explican los especialistas, será en mayor o menor medida beneficiosa, en tanto se haya logrado adoptar la RS como parte misma de la orgnización. «La crisis económica española ha demostrado que aquellas empresas que llevaban a cabo iniciativas de RSE más vinculadas a acción social y no alineadas con el negocio, estaban visualizando la RSE de forma muy limitada. En contraposición, aquellas empresas con un enfoque de la RSE estratégico han comprobado la consolidación de estas iniciativas al estar claramente ligadas a un mayor crecimiento y competitividad» describe Granda.   

En esta misma linea Mastroeni indicó: «El mejor momento para posicionar la RS de otra forma es la crisis. En una crisis, de cualquier tipo, las organizaciones se dan cuenta de que el mundo está cambiando y la manera en que se hacían negocios u otras actividades, ya no funciona igual».

Alerta climática

El cambio climático será este 2019 uno de los platos fuertes, tanto para quienes están a favor como quienes están en contra. Este tema tuvo su momento destacado cuando mantuvo por varios días a la comunidad internacional en tensión por la falta de concenso durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático (COP24) realizada en la ciudad polaca de Katowice.

El objetivo era pactar de qué manera se implementaría el histórico Acuerdo de París firmado tres años atrás, el cual crea el compromiso de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2°C en comparación con los niveles preindustriales, y lo más cerca posible de 1,5 ° C. Si bien finalmente, se llegó a firmar el “Libro de reglas” que sella las medidas que permitirán aplicar el Acuerdo, no todos expresaron una sensación de conformidad. El dato que fue blanco de debate es el que aporta el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), en donde se menciona que el mundo sólo puede permitirse un aumento global de 1,5 ºC hasta fines de siglo, para evitar poner en peligro el futuro de la humanidad. Liderados por Estados Unidos, un grupo de países cuestionó esta información, lo que hizo tambalear la cumbre en general. Como resultado y punto de equilibrio, la COP24 se limitó a “invitar a las partes a hacer uso de las informaciones contenidas en el informe”.

En referencia a este resultado, Granda opinó: «El Acuerdo de París sigue avanzando y aunque la cumbre de Katowice no ha terminado de cerrar las dudas respecto a la velocidad de los acuerdos, su urgencia y ambición desde la perspectiva de las empresas y el impacto tanto en riesgos como en oportunidades, es cada vez mayor».

«El año pasado emití una alerta roja. Los peligros que mencioné, aun persisten. Es hora de aprovechar nuestra última mejor oportunidad».
Antonio Guterres, Secretario General de ONU

«La COP24 deja una sensación agridulce» afirma a raíz de este desenlace Mastroeni, y expresa la importancia de que todos -y especialmente los que más contaminan- se encolumnen detrás de esta problemática global. «Por un lado 160 países ya se pronunciaron sobre sus planes para que el calentamiento no aumente, por encima de lo que se acordó en París, pero por otro, las grandes potencias, no quieren acelerar sus trabajos al respecto y además desestimaron un informe que deja claro que el tiempo que nos queda para arreglar la situación es cada vez menos y que la temperatura no debería subir más de 1,5 grados. Estas dos posiciones dejan claro que si no hay una consciencia más clara por parte de los países que más contaminan, de que si no hacen algo, no van a poder seguir operando pues no habrá planeta, los planes de reducción no llegarán a tiempo» alerta.

A nivel local argentino y teniendo en cuenta el bajo impacto que tiene las emisiones nacionales en el conteo mundial, el debate se da en torno a la reducción exacervada de emisiones del CO2, en detrimento de la calidad de vida de los ciudadanos. En un artículo reciente titulado «El debate sobre la energía. La energía como derecho humano y motor estratégico para la industrialización» Federico Bernal, Director General del Observatorio de la Energía, Tecnología e 
Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), afirma que «la emisión de CO2 está positivamente asociada a la mejora de las condiciones de vida de una determinada población. El impacto argentino en emisiones de CO2 es nulo en las emisiones globales. (…) El pueblo argentino —más que nunca luego de la orgía neoliberal de los últimos tres años— tiene otras prioridades que la lucha contra el “cambio climático” o salvar al planeta en nombre de modelos matemáticos al 2100».

El análisis puertas adentro de Argentina, tambien fue uno de los temas abordados durante el V Forum  Nacional de Sostenibilidad. Allí, Sebastián Bigorito, Director Ejecutivo del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS), trasladó el compromiso a nivel nacional a la realidad cotidiana del empresariado. «Para el sector privado esto implica inversiones que hay que hacer en el corto y mediano plazo. Porque cada emision, implica eficiencia, tecnología o cambio en los procesos productivos. Es decir, hay un plan hacia afuera que es un compromiso, y un plan que es hacia adentro que es lo que trabajamos con los ministerios para que sus planes sean realistas, y no sean objetivos que no puedan ser cumplibles para la ralidad productiva local». 

En cuanto a Costa Rica por ejemplo, Mastroeni ofrece un panorama esperanzador a la vez que propone un sistema más estricto para quienes no cumplan. «En el mes de febrero Costa Rica dará a conocer su plan para descarbonizar la economía y eso es algo que nos hace sentir mucho orgullo. Pero como Costa Rica, muchos otros países están pensando en cómo hacer realidad el acuerdo de París, sin desanimarse. Sí es cierto que las cosas nos han sido fáciles, pero creemos que sólo haciendo más estrictas las consecuencias de quienes no se quieran sumar a las soluciones, las cosas van a cambiar», enfatiza.


En la busqueda de un futuro mejor

Una preocupación que crece día a día y seguirá ocupando las primeras planas de los medios durante el 2019 tiene que ver con los migrantes. Las imagenes son desgarradoras, en muchos rincones del planeta y actualmente se pueden ver especialmente en centroamerica. Familias enteras recorren casi 4000 kilómetros a pie, atravesando no sólo fronteras, ríos, frío sino tambien el rechazo y odio de muchas otras personas a su paso. En respuesta a esta siutación, los Estados miembro de Naciones Unidas, lograron el primer acuerdo global para ayudar a aprovechar los beneficios de la migración y proteger a los inmigrantes indocumentados. Se trata del «Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular», adoptado en 2018. El documento ofrece un marco para gestionar la migracion internacional, afrontar los desafiíos que plantea, reforzar los derechos de los migrantes y contrbuir al desarrollo sostenible. Si bien la participación no es vinculante, es muy poderoso políticamente. El unico país que se autoexcluyó del tratado es Estados Unidos, por considerar que el pacto es «inoherente» con sus politicas migratorias.


One comment

  • Ricardo Cortés López

    marzo 16, 2019 - 1:37 am

    Gracias por el artículo. Excelente la información.
    Por favor enviar próximos eventos relacionados al tema de la Responsabilidad Social al correo electrónico.

    Responder

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