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Crecer con educación

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Ni robótica, ni programación… Lengua y Matemáticas. Educar y Crecer, una organización sin fines de lucro que se centra en fortalecer las bases de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Convocados en 2006 por un amigo en común que depsués de varios años en el exterior volvía con energía e ideas innovadoras, un grupo de jóvenes comenzó a trabajar por la misma meta que los unía: mejorar la educación en la Argentina.

Así comenzó a gestarse lo que hoy -13 años después y con un equipo de 21 contratados – es Educar y Crecer, una organización sin fines de lucro que mejora la calidad educativa de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.  

La realidad en ese momento, con sus restricciones legales y particularidades propias del ecosistema educativo local, determinaron algunas reformulaciones respecto de la idea original de su fundador Alejandro Ganimian. Esos desvíos no impidieron avanzar, ni limitan hoy tampoco, acercarse a  la visión por la que fue creada la entidad. «El sector social era otro. Las perspectivas y la visión 15 años atrás eran muy distintas. Por un lado buscábamos generar un impacto, pero también armar una organización innovadora, con buenos proecesos y un método interesante», cuenta Amit Wior, directora de Comunicación y Fundraising de Educar y Crecer.

Por su parte, Magdalena Benvenuto Directora Ejecutiva de la entidad, completa la postal de la educacion actual en Argentina. «La regulación estatal y una cierta inercia conservadora de la escuela hacen más difícil -no digo imposible- que sucedan cambios y esto no es una realidad argentina, porque se habla de la ‘crsis mundial de la educación’.  En ese sentido, muchas de las propuestas del tercer sector, que vienen de afuera del sistema, comienzan esa innovacion». Ambas ejecutivas coinciden que casi sin darse cuenta encontraron ese factor, donde menos lo esperaban: en el apoyo escolar.

Educar y Crecer cuenta con un centro propio en Jose L. Suarez, provincia de Buenos Aires, desde donde ofrecen este acompañamiento en alfabetización y matemáticas a los niños pero que, a la vez, funcionan de preludio para el diseño de los programas que luego articularán con otras organizaciones.

Benvenuto cuenta que el primer año de la organización les permitió obtener un diagóstico del terreno en que se estaban desenvolviendo e identificar las principales problemáticas de los alumnos sobre las que enfocarse. «La problemática más grave que encontramos es la promoción sin logros educativos. Pasan de grado, siguen recorriendo el sistema, que de por sí es un logro, porque el chico permanece en la escuela y la permanencia es un objetivo en sí mismo, pero no a cualquier costo. Por eso, nos propousimos funcionar como una especie de aula recuperadora, algo que existia en otra época».

Actualmente, Educar y Crecer es mucho más que eso. Realizan capacitación y asesoramiento para enseñar en contextos vulnerables y para ello diseñaron el modelo de “franquicia social”, lo que les permite replicar -a través de alianzas- sus servicios en establecimientos educativos de todo el país, utilizando además, su propio sistema de evaluación para medir cuantitativamente el impacto real de esos programas.

Alianzas por la educación

Uno de los aspectos que caracteriza a Educar y Crecer es su inclinación a generar alianzas como modo de gestión. En principio están las organizaciones pares, dedicadas a la educación con las que coinciden -no sólo en el área de acción- sino en las mismas inquietudes y dificultades para llevar adelante sus tareas. Por eso, con ellas comparten el material que desarrollan para eficientizar sus modalidades de trabajo. Por otro lado, formalizan vínculos con gobiernos, en general muncipiales, que impulsan la generación de apoyo a las trayectorias escolares. Sumado a ello, otro sector con los que interactúan desde la organización es el empresarial, desde donde se tejen redes para concretar el apadrinamiento de instituciones o proyectos en las comunidades donde tienen presencia.

Benvenuto señala que, en comparación a otros años y afectado por la situación económica de país, el flujo de recursos que reciben por parte de compañías disminuyó, aunque -aclara- esto no interfirió en el normal desarrollo de sus actividades. «Este año, hemos notado diferencia en los recursos que están poniendo a dispoisicón para este tipo de programas. Hemos tenido casos de proyectos se caen por falta de prespuesto, iniciativas sobre las cuales estaban muy motivados pero que, de repente, no hay presupuesto para llevarlas adelante». No obstante y reslatando otra de las particularidades de las organizaciones sociales menciona: «Esto no afectó nuestra finanzas. La realidad es que, como ONG tenemos nuestro financiamiento muy compartimentado. Por un lado tenemos todos los ingresos que nos vienen por gobiernos municipales o una o dos grandes empresas que les brindamos servicios educativos. Por otro, microdonaciones que alcanzan un 20% del total y que en general no son tan elásticas a las crísis económicas y perduran en el tiempo. Por útlimo, también organizamos el típico evento anual de recaudación».

Sin embargo, atentos a la realidad que atraviesa nuestro país, aclaran que lo economico no tiene que ser un impedimiento, sino por el contrario un momento para poner en práctica nuevas estrategias e innovaciones. «Nos impulsa a pensar cómo hacemos para replicar esto al menor costo posible. Afinar esa metodología que estamos utilizando ahora y minimizar los costos de capacitacion para que al menos no sea una barrera de entrada para quienes necesiten el servicio» expresa Wior. «Porque nuestro objetivo es brindar una educación de calidad a un mayor número de chicos, no al mayor número de chicos cuyas organizaciones puedan costear el servicio» resume Benvenuto.

Calidad Educativa, propia

Como ellos mismos se describen, Educar y Crecer es una organización que busca mejorar la calidad educativa de niños y jóvenes. Pero ¿qué se entiende por calidad educativa? Frente a esta pregunta Wior y Benvenuto coinciden en que es la realidad actual la que permite contextualizar y delimitar lo que este concepto significa. «Más allá de que hoy el concepto engloba un monton de competencias, vemos que en Argentina sigue habiendo un porcentaje muy alto de chicos que no reciben competencias básicas de alfabetizacion y matemáticas.  Como organización nuestra misión es proveerlas» explica Benvenuto. Dentro de estas habilidades, comenzaron a ganar terreno, un grupo que antes no se las tenía en cuenta: las emocionales. «Expandiendo el concepto de calidad educativa, entendemos que se requiere desarrollar tambien habilidades emocionales, que era algo que todavía no estaba incluido en nuestros programas. Creemos que son determinantes en el proceso de aprendizaje. Al trabajar sobre ellas, se desbloquea una serie de cuestiones que permiten aprender» concluye Benvenuto. 

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