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Responsabilidad social ¿novedad sólo empresarial?

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Un recorrido por las formas de entender la Responsabilidad Social en la historia. Un concepto que hoy se extiende a todos los ciudadanos.

Por: Roberto F. Adame Garduño. Coordinador General de Responsabilidad Social Empresarial de CEMEFI. [email protected]

Escuchar, leer o hablar de Responsabilidad Social y de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es cada vez más frecuente. Sin embargo, este acercamiento muestra en algunos casos, ideas o acciones derivadas de una comprensión superficial de las mismas.

Por ello, es conveniente referir aún brevemente, que los fundamentos de la RSE aparecen desde que el ser humano vive en comunidad, donde alguien se ocupa por el bienestar de otro, hechos que invalidan la novedad del comromiso social.

De acuerdo con lo anterior y sin profundizar en la historia, encontramos innumerables acciones de personas en beneficio de otras, como la ayuda que en la Grecia Clásica se brindaban a los “pobres merecedores”, quienes habían caído en la pobreza por circunstancias ajenas a ellos y que no podían costear sus necesidades básicas.

En Babilonia, por ejemplo, se obligaba a los dueños de esclavos a pagar los honorarios médicos de aquellos esclavos quienes los atendían. En Roma, existían los collegia con el objetivo de subsanar las carencias de apoyo del gobierno hacia los ciudadanos y esclavos; estos collegia igualmente eran compuestos por asociaciones de artesanos con fines asistenciales a sus miembros y familiares.

En Escandinavia encontramos las guildas, que protegían y socorrían a enfermos en circunstancias graves. Este espíritu solidario también aparece en Medio Oriente, entre los afiliados a las wakouf quienes donaban a personas necesitadas.

Posteriormente en la Edad Media, los señoríos feudales además de brindarles protección a sus vasallos a través de relaciones de buena vecindad, les ayudaban en el cultivo y en la reconstrucción de viviendas dañadas, así como como otorgarles apoyos a viudas carentes de medios de subsistencia y acoger a niños que perdieron a sus padres.

Más ejemplos de solidaridad y apoyo comunitario se vivía con las piruas en Perú y el tequio o faina en la Nueva España.

No obstante lo anterior, es a mediados del siglo pasado con ideas de Howard Bowen con su libro “Social Responsibilities of Businessman”, entre otros, cuando empieza a conformarse el concepto de la RSE como actualmente lo comprendemos.

Más adelante, se manifiestan ideas al respecto como la de Milton Friedman, que refiere como única responsabilidad de los directivos el incrementar el valor accionario de las empresas en beneficio de sus accionistas; y la de Keith Davis, quien sostiene que la responsabilidad social debe ser acorde al poder social de las empresas.

Igualmente, Edward Freeman determina la diversidad de grupos de interés de la empresa y, Peter Drucker señala que la empresa sea un guardián de la conciencia de la sociedad y factor esencial de solución de sus problemas. Todas estas ideas se relacionan con iniciativas y normas internacionales emitidas por diferentes organizaciones que coayuvan en la gestión de RSE en las empresas.

En otra parte, mientras que el Diccionario de la Real Academia Española menciona que altruismo es la diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio, y la filantropía es amor al género humano; la ISO 26000, norma internacional que guía la RSE, señala al respecto de ésta, que es la responsabilidad de una organización ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, a través de un comportamiento ético y transparente que contribuya al desarrollo sostenible, cumpla la legislación y normativa internacional de comportamiento aplicable y esté integrada en toda la organización.

Asimismo, es necesario destacar que las organizaciones de cualquier tipo (no sólo empresas mercantiles) requieren estar conscientes de su operación y ser capaces de atender adecuadamente los efectos que su actividad genere entre la gente y el medio ambiente, así como evitar impactos negativos, o en su defecto, atenuar y compensar lo ocasionado.

Por consiguiente, las empresas al ser cautelosas en otorgar ayuda motivada exclusivamente por amor y de manera desinteresada e impulsiva, primeramente deben considerar todo aquello que su operación afecte a las personas, ya sea hacia el interior o exterior de la propia empresa, incluso al medio ambiente; y posteriormente, que sus acciones busquen impactar positivamente a otros grupos de relación preferentemente vinculados a su negocio.

Así, podemos visualizar a la RSE como una forma de gestión empresarial, en la que se incorpore  de manera alineada al negocio la atención de las expectativas de sus grupos de relación, abarcando fundamentalmente los ámbitos de ética empresarial, calidad de vida en el trabajo, vinculación con la comunidad y protección al medio ambiente.

Al respecto, Buchholz y Rosenthal en “Responsabilidad social y ética en los negocios”, sostienen que la responsabilidad social empresarial es más que la producción de bienes y servicios, y que deben colaborar en la solución de problemas sociales apremiantes, muchos de los cuales las propias empresas han sido participantes en algún grado.

A este respecto, puede entenderse que la RSE promueve que las empresas se vinculen con la sociedad más allá de las transacciones en el mercado, lo que implica modificar sus ideas acerca del bien común y resaltar el interés en las dimensiones sociales de las actividades de su negocio. Esto se fortalece aún mas, debido a que las empresas son creaciones humanas para que el hombre realice actividades tanto en su propio desarrollo y beneficio, como en favor de la sociedad.

En este sentido, considerando las raíces etimológicas de la responsabilidad provenientes del latín responsum, que significa responder, del cual a su vez deriva la “habilidad de responder”, resalta que, todos tenemos responsabilidad de responder por nuestros actos y omisiones. Por tanto, la responsabilidad reside en cualquier persona física y persona jurídica moral, no solamente a empresas, sino a todo tipo de organización, a todas las personas,… a todos nosotros.

 

 

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